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Rhythm & Blues
         
 

Spirituals, Blues, Dixieland, Rag, BooggieWoogie, Swing, BeBop, RythmAndBlues, RockAndRoll, Soul, FreeJazz, Gospel, Funk, HipHop
..................................................... Piero Quijano

El desconcierto del blues viene antes del jazz y después de los spirituals de los campos de trabajo esclavo. Hay muchos estilos conectados y otros antagónicos en la música negra norteamericana. Para quienes acuden a las iglesias protestantes, el blues es la música del Diablo. Pero los músicos van y vienen entre la santidad y el pecado, y entre el gospel y el soul, que es blues, hay una línea invisible que todos caminan, hasta Ray Charles con bastón.

Los músicos atraviesan otras líneas, estas muy visibles, y todos estos estilos están en el corazón de cierta resistencia vital contra la Norteamérica de los Padres Fundadores con patillas blancas de águilas que matan indios / esclavizan africanos / bombardean el mundo y viven para siempre en billetes. El solo hecho de mover las caderas convirtió a Elvis Presley en el Primer Blanco Moderno, cuando era un apasionado jovencito que escuchaba durante las noches las emisoras de música negra de la desaparecida New Orleáns. Después el Coronel Parker lo convertiría en un zombie, pero el movimiento quedó, aunque la gloria del Rock&Roll le fuera arrebatada al espectacular Little Richard.

La explosión y tristeza simultáneas del blues no tienen patente negra, hay una línea que viene de las baladas irlandesas, con una historia casi tan brutal como la de los esclavos y ex esclavos africanos. Hay que escuchar el disco grabado por Gerry Mulligan con Astor Piazzolla para ubicar ese viejo sonido. Hay que escuchar las canciones de Van Morrison y toda esa promoción desesperada de jóvenes coléricos premúsicos de rythm&blues que buscaban algo que al parecer ya muy pocos echan de menos. Hay que ver cómo el sonido negro en diferentes momentos estaba precisamente colocado como instrumento de modernidad, en los años de entreguerra, descuidada y involuntariamente contra el poder nazi y sus cómplices en occidente; en los beboppers de los años 50 contra el espíritu del secreto ballerino Edgar Hoover y los soplones del FBI; en la década del 60 y la del 70, contra todo lo que resultó victorioso en estos días de Conformismo Salvaje, como dijo el poeta RQ.

Los músicos del blues son también los músicos de jazz. Cuando el viejo blues rural del Sur se va a las ciudades del Norte industrial, se vuelve más transado y cargado de instrumentación, se viste de gala como dicen los locutores. Pero toda la grandeza y espectacularidad de las grandes bandas del swing integrador, la atmósfera extraña y agresiva de los cuartetos y quintetos del bop, la cosa eléctrica del soul, siempre tienen ese fondo del abuelo blues, que es como el huayno de esos campos de algodón, el innombrable antepasado del que todos escapan, el hombre que está jodido y medio loco y camina hablando consigo mismo en un cruce de carreteras.